Ingredientes para 6 personas
400 ml de nata de cocinar
50 gr de azúcar
180 gr de turrón blando
3 hojas de gelatina
En primer lugar vamos a pincelar con un poco de aceite de girasol los moldes que vayamos a utilizar, para que después sea más fácil extraerlos.
A continuación ponemos en remojo las hojas de gelatina en un bol con agua. Mientras se hidratan vamos a ir haciendo la crema.
En un cazo ponemos la nata con el azúcar, y lo calentamos a fuego suave durante 2 ó 3 minutos.
Troceamos el turrón y lo añadimos al cazo, y vamos removiendo bien con unas varillas mientras lo tenemos en el fuego unos 5 minutos, hasta que se haya disuelto correctamente el turrón.
Apagamos el fuego y añadimos la gelatina hidratada (sin el agua) al cazo. Seguimos removiendo bien con las varillas para que la gelatina se mezcle uniformemente.
Rellenamos los moldes que teníamos reservados, y dejamos que se enfríen en el frigorífico unas horas antes de servir.
Para desmoldar más fácilmente podéis preparar algún recipiente grande con un fondo de agua caliente. Se meten unos segundos los moldes dentro, y eso hace que se derritan un poco los bordes de los panna cottas y salgan sin problemas.
Para que estén más vistosos, he derretido chocolate de cobertura en el microondas. Sobre un papel de horno he hecho los 'dibujos' y le he pegado unas avellanas. Después he metido el papel de horno en el congelador un rato. Cuando vayáis a servir el postre, lo sacáis del congelador y se pueden coger con facilidad.


