domingo, 12 de abril de 2015

Pollo al ajillo

No me explico cómo no había publicado esta receta hasta ahora. Es un clásico... ¡de las que no me traen problemas con los niños! Muchas veces nos complicamos mucho, cuando en realidad hay cosas sencillas que funcionan siempre. Se puede hacer también con magro o lomo de cerdo, ajustando el tiempo de cocción para que la carne quede en su punto.


Ingredientes

1/2 pollo troceado
6-7 dientes de ajo
100 ml de aceite de oliva virgen extra
150 ml de vino blanco
150 ml de agua o caldo
Sal, pimienta y tomillo





En una cazuela amplia poned a calentar el aceite con los dientes de ajo, a fuego medio.

Añadid los trozos de pollo y dorarlos. Cuando ya estén tostados, añadid el vino, el agua, la sal, la pimienta y el tomillo (mejor fresco, claro).

Bajad el fuego un poco y dejadlo cocinar durante 45 minutos. Si véis que se queda un poco seco durante la cocción, podéis añadir un poco de caldo. Comprobad que la carne está blandita pasado ese tiempo, y si no es así, dejadlo cocinar unos minutos más.

Y ya está listo. Sólo falta servirlo con unas patatas fritas o con arroz blanco, y un buen pan para mojar la salsa. ¡Es la parte favorita de mi hijo Pablo!


sábado, 4 de abril de 2015

Pollo con almendras (chino)

Hoy os traigo una receta que sale deliciosa, prácticamente indispensable cuando se va a un restaurante chino, el pollo con almendras. La verdad que el sabor es casi igualito y la segunda vez que lo he hecho lo he mejorado con el chorrito de miel y el comino. Espero que os guste tanto como a mí y que la hagáis porque es facilísima. Os la pongo la receta con Thermomix y en sartén, para que no tengáis excusa.


Ingredientes para 4 personas:

700 gr de pechuga de pollo
65 gr de aceite de oliva
150 gr de cebolla
1 zanahoria
100 gr de pimiento rojo
70 gr de pimiento verde
80 gr de salsa de soja
35 gr de tomate frito
60 gr de almendras peladas
1 chorrito de caramelo líquido
1 chorrito de miel
1/2 vaso de agua
1 cucharadita de maicena
1/4 cucharadita de comino
1/4 cucharadita de jengibre en polvo
1 Lata de champiñones (opcional)


En Thermomix:

Ponemos en el vaso de la thermomix la cebolla cortada en trozos grandes y programamos 3 segundos a velocidad 5.

Ponemos la mariposa y añadimos el aceite, el pimiento verde y rojo (cortado en tiras de 3 o 4 cm), la zanahoria (limpia y cortada en rodajas). Programamos 15 minutos, temperatura varoma, giro la izquierda y velocidad cuchara.

En este tiempo vamos cortando el pollo en trozos de unos 2 cm o algo más y lo salpimentamos (poca sal que la salsa de soja ya es salada).

Cuando pasen los 15 minutos anteriores, añadimos el pollo y mezclamos con las verduras. Volvemos a programar 15 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Mientras vamos tostando las almendras a fuego medio en una sartén con un poquito de aceite y sacamos a un plato con un poco de papel absorbente.

Disolvemos la cucharada de maicena en medio vaso de agua y reservamos.

Cuando acaben esos 15 minutos, añadimos la salsa de soja, el tomate frito, el caramelo y la miel, el comino y el jengibre, el agua con la maicena, y los champiñones. Programamos 5 minutos a temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.


En Sartén:

Ponemos todas las verduras en una sartén ancha con un fondo de aceite. Las pochamos hasta que las veamos blanditas. Luego añadimos el pollo salpimentado y lo vamos haciendo a fuego medio alto. Cuando veamos que está cocinado el pollo añadimos la salsa de soja, el tomate frito, el chorrito de caramelo y el de miel, el comino y el jengibre. Ponemos también las almendras fritas.

Luego incorporamos el agua mezclada con maicena y los champiñones, removemos bien y dejamos cocer durante unos minutos moviendo de vez en cuando hasta que veamos la salsa a nuestro gusto. Se puede acompañar con arroz blanco, fideos chinos...

¡A comer!



domingo, 29 de marzo de 2015

Bizcocho de Baileys (receta asaltada)

¿Qué queréis que os diga? Me gusta el Baileys. Y cuando ví que se puede hacer Baileys casero... ¡no puede ser! ¡Eso tengo que probarlo! Pero no va a ser en esta ocasión, que ando como loca con el trabajo y no tengo tiempo para publicar nada... ¡ni para cocinar nada! Que estamos comiendo de lo que mi madre nos cocina y de precocinados (algo inimaginable en mi casa). Así que he usado un Baileys comprado para hacer este bizcocho. La receta la he sacado de GalleCookies, que es el blog asaltado este mes por la panda del Asaltablogs. Un blog lleno, llenísimo de recetas de repostería, principalmente, con unas fotos preciosas. Tendré que dedicarle más tiempo a inspeccionar todo su recetario... pero será otro mes, porque éste ya voy de cabeza. Vamos al lío.


Ingredientes

110 ml de aceite de girasol
150 gr de azúcar
250 ml de leche
50 ml de Baileys
400 gr de harina
1 sobre de levadura en polvo
1 pizca de vainilla en polvo
100 gr de azúcar glas (para el glaseado)
4 cucharadas de Baileys (para el glaseado)

 
 
Vamos calentando el horno a 180ºC, que esto se hace muy rápido.

Vamos a hacer como con los muffins: la mezcla líquida por un lado y la sólida por otro.

Colocad en el vaso de la batidora el aceite, el azúcar, la leche, la vainilla en polvo y el Baileys, y batid muy bien.

En un bol amplio colocad la harina tamizada con la levadura.
 
Y ahora mezclad ambas 'pócimas', hasta que no haya grumos. Queda una masa bastante compacta, y el bizcocho es de un tamaño importante... lo aviso por si queréis reducir la cantidad.
 
Yo he forrado con papel sulfurizado un aro de reportería, en lugar de engrasar y enharinar el molde. Eso os lo dejo a vuestra elección.
 
Horneamos durante 50 minutos, y si vemos que pasado el tiempo ya sale la aguja limpia al pincharlo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
 
Mientras tanto, preparamos el glaseado, mezclando el azúcar glas con las 4 cucharadas de Baileys.
 
Cuando ya se haya templado el bizcocho lo bañamos con el glaseado y lo dejamos enfriar completamente.
 
El resultado es un bizcocho algo menos húmedo de lo habitual, al no llevar huevo y tener poco aceite. Pero ese glaseado me ha encantado. A mí me parece perfecto para acompañar a un cafelito de domingo.


jueves, 26 de febrero de 2015

Trencitas de Hojaldre

Os traigo esta deliciosa receta de hojaldre. Me parece recordar que la probé en uno de los múltiples viajes por Andalucía, en la zona de Almería. Creo recordar que fue en Garrucha, y aquella tarde, en esa pastelería olía a pastelitos recién hechos, como en las películas. Es facilísima y muy práctica para llevar a cumpleaños o para poner unas pastas en casa en una merienda.


Ingredientes

2 Bases de hojaldre (Mercadona)
1 Bote de Nocilla (Lidl)
Azúcar
1 Huevo
Azúcar glass

 



Ponemos una base de hojaldre en la bandeja del horno, sobre un papel de horno.

Vamos extendiendo la Nocilla por la base hasta que quede totalmente tapada.

Cubrimos con la otra capa de hojaldre y pegamos un poquito por los bordes.

Con un cuchillo que corte bien vamos haciendo cortes transversales separados a una distancia de 1.5 cm más o menos, sin llegar al centro del hojaldre. Repetimos estos cortes por ambos lados del hojaldre y ahora es cuando llega la parte más elaborada.


Vamos cogiendo cada corte y lo retorcemos, dándole dos vueltas. Pegamos el extremo de cada trenza a la base. Realizamos ésto con todos los cortes y, cuando los tengamos, pintamos con un huevo batido y echamos azúcar por encima.

Metemos al horno a unos 190ºC, o lo que indique el paquete de hojaldre, durante unos 15 ó 20 minutos con el horno precalentado con calor arriba y abajo.

Esperamos que se dore por encima y dejaremos uno o dos minutos más sólo con calor por debajo.

Sacamos las trenzas, las espolvoremos con azúcar glass y podemos cortarla y soltar las trenzas, o bien llevar el hojaldre entero y cortarlo después.

Caliente está delicioso y frío también.

Espero os guste. ¡¡¡¡A comer!!!!

domingo, 22 de febrero de 2015

Carne en salsa (receta asaltada)

¡Qué rápido se ha pasado el mes de Febrero! Casi sin darnos cuenta ha llegado la cita mensual del Asaltablogs. Este mes le ha tocado el turno a La Rosa Dulce. Es un blog con muchísimas recetas caseras, para comer bien todos los días, muchas de ellas adaptadas para que no contengan lactosa. Y tiene unas fotos preciosas... ¡me muero de envidia! ¿Cuándo aprenderé yo a tener ese buen gusto con la fotografía? Me he apuntado muchas recetas que tengo que probar, pero por falta de tiempo, me he decidido por una muy fácil, que me ha encantado: carne en salsa a la granadina. Tengo intención de usar esta salsa para las albóndigas, con cordero troceado, con costillas de cerdo. ¡Sabrosísima! De esas de coger la barra de pan y no parar. Nos ponemos el delantal y al ataque.


Ingredientes

500 gr de magro o lomo de cerdo troceado
6 ajos
12 almendras
2 pimientos choriceros
2 rodajas de pan
100 ml de vino blanco
300 ml de agua
Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta





Ponemos en remojo en agua caliente un par de pimientos choriceros.

Mientras tanto, en la olla rápida con un fondo de aceite de oliva virgen extra, ponemos a dorar los dientes de ajo.

Los retiramos y tostamos las almendras.

Las sacamos y doramos las rodajas de pan. Triturad en el vaso de la batidora los tres ingredientes, junto con 100 ml de agua y la pulpa de los pimientos choriceros. Ya sabéis, para extraer la pulpa, una vez que estén blanditos, se raspa con una cucharilla el interior de los pimientos.

Añadid un poco más de aceite a la olla y dorad a fuego medio los trozos de carne. Rosa usa lomo, yo he usado magro de cerdo, pero creo que con cordero debe estar espectacular. Pronto lo probaré.

Una vez que están dorados, añadid el vino blanco y 200 ml de agua, sal y pimienta y cerrad la olla. Cocinad durante 30 minutos.

Trascurrido ese tiempo, abrid la olla, añadid el 'majado' del vaso de la batidora, y seguid cociendo todo junto durante 20 ó 25 minutos más, con cuidado de que no se quede demasiado seca la salsa y se agarre al fondo.

Y ya está, sólo queda servirla con un buen pan para mojar.

Yo ya me quedo con esta receta para siempre.

lunes, 9 de febrero de 2015

Brownie 'ligerito'

Dando vueltas por la red encontré un bizcocho de calabacín y chocolate que llamó mi atención. Parecía muy jugoso y tal vez sería mi oportunidad de colarles algo de verdura a los niños. Pasaron unos días y volví a buscarlo, para ponerme manos a la obra, y encontré este Bizcocho de chocolate y calabacín en La receta de la Felicidad, una web maravillosa en la que todas las recetas son sorprendentes y primorosas. Yo he hecho su versión Thermomix, y la verdad es que me ha encantado. Y sólo de pensar que no tiene grasas saturadas y que lleva verduritas escondidas, me gusta más. Yo lo he llamado brownie ligerito porque la textura húmeda final me lo ha recordado, aunque es muchi más ligero. Si queréis 'colarlo' como brownie, sólo hay que añadirle unas nueces troceadas.


Ingredientes

300 gr de calabacín pelado
125 ml de aceite de girasol
200 gr de azúcar (yo he usado morena)
250 gr de harina de repostería
50 gr de cacao en polvo (Valor sin azúcar)
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de vainilla
1 pizca de sal
Nueces troceadas (opcional)



Pelad el calabacín y colocadlo en el vaso de la Thermomix. Trocead durante 5 segundos a velocidad 5.

Añadid al vaso el resto de los ingredientes y mezclad durante 30 segundos a velocidad 3.

Quedará una masa de dudoso aspecto y color. Tened fe y continuad con la receta.

Engrasad un molde o forradlo con papel de hornear. Volcad la masa sobre el molde y extended bien.

Por último, sólo hay que hornearlo a 180ºC durante 25 minutos. Y ya está listo vuestro brownie ligerito. No sabe nada a calabacín, sólo a chocolate, así que si queréis evitaros dar explicaciones (¿¿¿calabacín???) podéis obviar el tema. Es un brownie y ya está.


miércoles, 4 de febrero de 2015

Huevos escoceses

Después de cada edición del reto del Asaltablogs nos dedicamos a entrar en cada uno de los asaltos y comentarlos. Y durante esos paseos por otros blogs se descubren recetas que no sabemos cómo se nos habían pasado. O recordamos cosas que teníamos pendientes por hacer. Éste último mes han causado sensación los Huevos escoceses, y yo los tenía como pendientes, así hoy los he preparado. Por lo que he leído por la red, no son originarios de Escocia, sino de la famosa tienda londinense Fortnum & Mason. Y no me extraña nada, porque allí todo es espectacular. En mi escapada de amigas a Londres reservamos un 'Afternoon Tea' allí (no os diré el precio), y la verdad es que es un recuerdo que atesoro entre mis mejores momentos de amistad y mejores momentos gastronómicos. Así que la próxima vez que vaya me pediré unos Scotch Eggs... ¡aunque tendré que ir ahorrando! Mientras tanto, os animo a hacerlos en casa, porque han gustado mucho.


Ingredientes para 4 ó 5 personas

6 ó 7 huevos
500 gr de salchichas frescas
1 cucharada colmada de harina
Pan rallado con ajo y perejil
1 pizca de ajo en polvo
1 pizca de pimienta
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de tomillo
Sal y aceite de oliva para freir

En un cazo poned a hervir 5 huevos durante 10 minutos.

Mientras tanto, sacad la carne de las salchichas de las tripas y colocadla en un bol amplio.

Añadidle la harina, el ajo en polvo, la pimienta, nuez moscada, el tomillo y la sal, sin pasaros de ninguna de las especias. Podéis usar las que queráis, aunque a mí con éstas me han quedado muy sabrosos.

Mezclad bien y colocad la masa sobre un papel film. Cubridla con otro papel film y extendedla bien, hasta dejarla de un grosor de medio centímetro. Si la dejáis muy gruesa será difícil conseguir que se haga bien la carne al freirla.

Refrescar los huevos cocidos en agua bien fría y pelarlos con cuidado.

Envolved cada huevo con un trozo de masa, apretadlos bien y dadles una forma bonita.

Pasad cada huevo envuelto por huevo batido y pan rallado con ajo y perejil.

Freid a fuego suave. Tened cuidado de que no esté demasiado caliente del aceite, ya que se quemarían por fuera y se quedarían crudos por dentro. Yo suelo freir este tipo de cosas últimamente en un cazo con aceite, en lugar de una sartén, ya que se fríen de una forma más uniforme.

Servid los huevos con ensalada y tomate frito casero. ¡Esto es una receta con un par de huevos! Para los más pacientes, se pueden hacer con huevos de codorniz, para conseguir una receta casi de bocado, perfectos para picotear.