jueves, 17 de septiembre de 2015

Pate de atún casero

Regresamos de vacaciones y ya es hora de dar un poco de vida al blog. Empezamos con una receta fácil y muy rápida de hacer, perfecta para acompañar un picoteo o para unos sandwiches.






Ingredientes



2 latas de atún en aceite
1 lata de anchoas
2 cucharadas de mantequilla (media sal)
2 huevos cocidos









Para esta receta añadimos al vaso de la batidora los huevos cocidos, las latas de atún con su aceite y las dos cucharadas de mantequilla. De de la lata de anchoas yo le he echado cinco de las anchoas sin el aceite, pero supongo que depende de lo intenso que os guste.

Batimos muy bien hasta que tenga la textura deseada y metemos en el frigorífico para que se cuaje un poco... ¡y ya está!

¡¡A comer!!

domingo, 31 de mayo de 2015

Lasaña de calabacín (receta asaltada)

Ha pasado el mes de Mayo muy rápidamente, y en esta ocasión el reto del Asaltablogs nos lleva a la cocina de Anaïs, dueña y señora de Mi madre no cocina. Pertenece al mundo tecnológico, igual que yo, y también nos presenta recetas de todos los días, que son las que más me gustan a mí también. Es todo un reto comer decentemente a diario, y en este blog encontrarás muchas ideas que os gustarán. Yo me he decidido por una lasaña de calabacines, y he seguido la receta al pie de la letra. Esta vez no he cambiado nada de nada, y ha quedado buenísima. Además, me ha dado la opción de un 2x1. Como imaginaba que en casa eso de sustituir unas hojas de lasaña por calabacín no iba a resultar, parte de la salsa la utilicé como una boloñesa de toda la vida para la pasta de los niños, con ese toque de especias provenzales que no había probado nunca.  Muy rica, ésta salsa me la quedo 'de fondo de armario'.


Ingredientes para 4 personas


2 calabacines
1 cebolla
1 zanahoria
500 gr de carne picada (yo uso una mezcla de ternera y papada de cerdo)
800 gr de tomate triturado
Especias provenzales
Queso rallado
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta




Ponemos a calentar un fondo de aceite de oliva virgen extra en la olla rápida, y doramos la cebolla y la zanahoria a fuego suave durante 5 minutos, hasta que estén blanditas.

Añadimos las especias provenzales, sal, pimienta y la carne picada. Rehogamos hasta que coja color, sin dejar de remover.

Tras 5 minutos de cocción, añadimos el tomate triturado y cerramos la olla. Esperamos que suba el indicador, bajamos el fuego y programamos 18 minutos.

Mientras tanto, cortamos el calabacín en lonchas finas a lo largo. Yo he usado la mandolina, porque mi pulso me lo aconsejó sabiamente.

En una sartén con unas gotas de aceite de oliva virgen, hacemos la lonchas de calabacín a la plancha y las reservamos.

Vamos colocando capas de calabacín y salsa en la fuente de horno que vayamos a usar, terminando con una capa de calabacín.

Cubrimos con el queso rallado y gratinamos unos minutos en el horno.

¡Y a comer recién gratinado! ¡Qué rico!

martes, 19 de mayo de 2015

Crema de zanahorias y mascarpone

Desde hace unas semanas llevo viendo en el supermercado en el que hago la compra unas cremas envasadas que me han llamado la atención. Una de ellas era de calabacín y mascarpone. Como no soy de comprar comida precocinada, hoy me he puesto en marcha para prepararla.... ¡y me he encontrado que no tenía calabacines (adiós plan A)! Y tampoco calabaza (bye bye plan B)... así que he recurrido al plan C, y me he decidido por esta crema de zanahorias y mascarpone. ¿Qué queréis que os diga? Me ha encantado su sabor especiado, dulzón y suavísimo. Sólo me queda saber qué opinan el resto en casa esta noche.... ¡me tienen cohibida con tanto 'melindreo'!


Ingredientes para 3 ó 4 personas



500 gr zanahorias peladas
125 gr de puerro cortados
1 cebolla
2 vasos de agua o caldo de verduras
1 cm de raíz de jengibre (podéis usar en polvo)
1 cm de raíz de cúrcuma (pues eso, en polvo si no tenéis fresca)
100 gr de queso mascarpone
Sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra




Cubrid el fondo de la olla rápida con un poco de aceite de oliva virgen extra y rehogad los puerros troceados y la cebolla bien picada. No os saltéis este paso de rehogado previo, ya que en parte es el que se da el sabor a las cremas de verduras.

Cuando ya están doraditos los puerros, añadid las zanahorias peladas y troceadas, el jengibre y la cúrcuma, remover todo junto, y añadid el agua o el caldo y salpimentad.

Cerrad la olla y coced a fuego medio durante 20 minutos.

Pasado ese tiempo, abrid la olla, añadid el queso mascarpone y pasadlo todo por la batidora.

Sí... ¡ya está listo! Sólo queda acompañadlo con lo que queráis: en mi caso piñones tostados, pero podéis añadir queso rallado, huevo duro o poché, bacon tostado... Muy rica.

jueves, 14 de mayo de 2015

Ensalada de patatas con ahumados

Revisando el frigorífico me encontré un paquete de trucha ahumada, a punto de caducar, así que había que inventarse algo sobre la marcha. Ya tenía una ensalada de ahumados publicada, la más habitual en casa. Pues he usado unos ingredientes parecidos, pero en esta ocasión, al no llevar mayonesa, me ha parecido algo más ligera. Y ha gustado... mi marido no es de enfatizar mucho los halagos, pero en esa ocasión al preguntarle '¿Estaba buena?', me ha contestado 'Estaba MUY buena'.


Ingredientes para 2 personas



150 gr de ahumado (trucha, palometa, salmón)
2 huevos duros
2 o 3 patatas medianas
1 cebolla roja
1 cucharada de mostaza a la antigua
100 ml de aceite de oliva virgen extra
Hojas de ensalada para acompañar
Sal




En un cazo pequeño con agua, colocad las patatas bien limpias, pero con piel, y cocedlas a fuego medio durante 30 minutos. Pasado el tiempo, pinchadlas con una agua para comprobar el punto de cocción, sacadlas y esperad a que se enfríen.

Mientras tanto, picad en cuadritos pequeños la cebolla roja, y la clara de los huevos, y en tirillas el ahumado que vayáis a usar.

Por otra parte, en un bol, majad las yemas del huevo, añadidles un poco de sal y el aceite y amalgamad bien. Por último añadid la cucharada de mostaza a la antigua. Yo creo que a este aliño le iría de perlas unos pepinillos muy picaditos o unas alcaparras. Probad y me contáis.

Cuando las patatas ya estén fibias o frías y vayáis a servir el plato, peladlas y cortadlas en rodajas de menos de un centímetro.

Colocad ,encima de las patatas, la cebolla roja, el ahumado y la clara de huevo, y por último aliñadlo con la salsa.

Servid junto con algo de ensalada fresca. ¡No me diréis que no es una plato apetecible para los calores que están viniendo!

jueves, 7 de mayo de 2015

Pasta al pesto

¡Cómo es posible que hasta ahora no hubiera publicado esta receta! Posiblemente es mi salsa preferida para la pasta. Así que he aprovechado que mi amiga Antonia me ha regalado una pasta fresca espectacular, y me he preparado este almuerzo. En cinco minutos estaba listo, y no estoy exagerando nada. Si os sobra salsa la podéis guardar en el frigorífico, porque untada sobre pan con unos tomatitos cherry encima está de película.



Ingredientes

50 gr de piñones (nacionales, mucho mejor)
50 gr de queso parmesano o grana padano
Hojas de albahaca fresca (unos 10 gr he usado yo)
50 gr de aceite de oliva virgen extra
25 gr de mantequilla
1 diente de ajo (opcional, en este caso yo no lo he puesto)
Sal al gusto
Pasta, la que os guste más



Coced la pasta siguiendo las instrucciones del envase (depende de si es fresca, seca, el tipo de pasta...). Siempre mejor dejarse aconsejar por el fabricante.

Mientras tanto, colocad en el vaso de la batidora todos los ingredientes. El único misterio de esta salsa es que uséis buenos ingredientes. El queso mejor que no sea rallado, sino en trozos, tiene mucho mejor sabor. La albahaca que sea fresca, eso es imprescindible. Los piñones nacionales tienen más sabor: son más estrechos y menos crujientes que los de importación (son más regordetes), pero mucho más sabrosos. Los que vienen envasados y que venden en la zona de especias son siempre de importación, así que daos un paseo a un mercado cercano y pedid unos piñones del país. Un aceite virgen extra bueno.... y a batirlo todo.

¡Ya está la salsa lista! Cuando esté la pasta a vuestro gusto, mezcladla con la salsa y servir enseguida. Lo dicho, ni cinco minutos.


domingo, 26 de abril de 2015

Huevos mexicanos (receta asaltada)

Este mes el reto del Asaltablogs nos lleva a la cocina de uno de los integrantes del reto con más solera. Nada más y nada menos que Con un par de guindillas, mucho más que un blog de recetas. Ahí cabe de todo: recetas, restaurantes, tiendas, consejos, viajes... ¡Viajes! ¡Oh my God! ¡Si tiene una ruta completísima por el viaje que estoy planificando para este verano! ¡Ya no necesito buscar más guías! En cuanto tenga un ratito me lo empapo y te lo copio. Hay muchísimas recetas entre las que elegir, desde las más sencillas hasta las más elaboradas: es cierto que la evolución desde que comenzó el blog es espectacular. Pero si hay algo por lo que todos los integrantes del reto le reconocemos, principalmente, es por su afición a croquetizar (o 'cocretizar', vete a saber si se puede decir así también), y ésa fue mi primera intención cuando ví que se trataba de asaltar al Capitán Rábano. Pero últimamente mi escaso tiempo libre manda, así que me busqué otra receta con un par de guindillas, unos Huevos mexicanos, y se los preparé a  mi 'pariento' para una cena, que para un desayuno me parece demasiado lío y no estamos en Año Nuevo.


Ingredientes por persona



2 huevos
2 cucharadas de leche
100 gr de queso rallado fundente
4 lonchas de bacon ahumado
2 tortillas de maíz
Sal, pimienta, polvo de chile, aceite de oliva virgen extra






Trocead el bacon y tostadlo en una sartén sin nada de aceite. Reservadlo.

Batid los huevos junto con las cucharadas de leche, sal, pimienta y polvo de chile (al gusto) y cocinadlos revueltos durante un par de minutos, en la sartén con unas gotas de aceite de oliva virgen.

Mientras tanto, en una sartén amplia calentad las tortillas de maíz (no demasiado, que si se tuestan se ponen crujientes y se quiebran al doblarlas).

Una vez listos los huevos, cubrid parte de la tortilla de maíz calentita con el bacon tostado, el huevo revuelto, y el queso rallado, y enrollad la tortilla. ¡Y listas para zampárselas! No sé si para desayunar, pero para una cena rápida, es una receta perfecta... si le añadís un poquito de ensalada, que últimamente ando obsesionada con meterle verduras a todas las recetas. Yo creo que con pico de gallo y guacamole... para triunfar.

Capitán Rábano le añade algo de cilantro, que realmente es muy mexicano, pero es que en mi casa el cilantro casi es 'ingrediente non-grato', lo uso con muchísima moderación, así que en este caso lo he eliminado totalmente.

viernes, 17 de abril de 2015

Rosquillos

Recuerdo los rosquillos que hacía mi madre cuando era pequeña. Usaba la receta de un libro clásico en las casa de la época, el libro de cocina de la Sección Femenina. Muchos años después lo encontré en una feria del libro y me lo compré. Aunque ahora no suelo usarlo, mucho tiene bastante valor para mí: fue el primer libro de cocina que me leí de cabo a rabo, y de ahí salieron mis primeros intentos en la cocina. Pues en ese libro es muy habitual eso de 'harina, la que admita', y eso es lo que pasa con esta receta siempre, en muchas de las recetas que encuentro. En esta ocasión he intentado medir la harina que uso, porque efectivamente, 'la masa admitía más y más harina'. Aunque yo no lo he hecho, una vez fritos, antes de pasarlos por azúcar y canela, podéis mojarlos en un almíbar: pienso probarlo la próxima vez... ¡porque habrá una próxima vez!



Ingredientes


1 huevo
7 cucharadas de leche
7 cucharadas de azúcar
7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
300 gr de harina de repostería
Piel de medio limón
1/2 cucharadita de bicarbonato o levadura en polvo
Azúcar y canela molidas para rebozar los rosquillos tras fritos
Aceite de girasol para freirlos



Tostad la piel del limón en el aceite de oliva, retirad la piel de limón y dejad enfriar.

Mezclad todos los ingredientes y poned a calentar el aceite de girasol a fuego medio (no muy alto, porque se quemarían por fuera y se quedarían crudos por dentro).

Con las manos bien impregnadas en aceite (porque la masa es muy pegajosa) coged una cantidad de masa del tamaño de una nuez, hacedles un agujero en el centro y freid los rosquillos.

Escurridlos sobre papel de cocina y pasadlos por una mezcla de azúcar y canela (o mojadlos en almíbar antes de rebozarlos, yo lo voy a probar).

Perfecto para una merienda con sabor a niñez.