sábado, 27 de septiembre de 2014

Tarta de manzana fácil (receta asaltada)

Ya tenía yo ganas de que volviera el reto del Asaltablogs. Eso de poder husmear libremente por las cocinas de otros blogueros engancha bastante. Y además hemos vuelto por la puerta grande porque el primer blog asaltado de esta segunda edición es nada más y nada menos que  ¡Churretes de Cocholate! Estaba yo en mitad de mis vacaciones cuando me enteré del blog asaltado, y como ya lo conocía y lo tengo como uno de mis favoritos, lo primero que hice fue 'ponerme en modo servilletosa' y comprar servilletas monas en el Castillo de Villandry, en Francia. No sabía qué receta haría, pero sí estaba segura de que iría acompañada por un pompón de servilletas de papel. Al final elegí la Tarta de manzana fácil, porque estoy detrás de conseguir algo parecido a una tarta que probé hace años en un restaurante vegetariano de Madrid. El resultado no se parece a aquélla, pero también tiene un sabor estupendo a manzana. El 'pompón Villandry' resultó un poco desastroso, y quedó mejor uno de una servilleta del Carrefour. ¡Si es que una no puede ponerse tan fina! Ha sido un auténtico placer asaltar este blog. Eso sí, he tenido que aplazar el comienzo de la dieta, porque es imposible encontrar una ensaladita baja en calorías en este blog tan maravilloso.


Ingredientes (4 ó 6 personas)



250 gr Manzana pelada y troceada
1 Manzana laminada para decorar
1 Huevo
75 gr Leche Entera
90 gr Azúcar morena
60 gr Harina de repostería
1 Cucharadita Levadura en polvo
1 pizca de vainilla o canela en polvo (opcional)
Mermelada (en mi caso, de manzana)
Unas nueces peladas para decorar (opcional)


Colocad en el vaso de la batidora la manzana troceada, el huevo, la leche, el azúcar, la harina, la levadura en polvo y la vainilla o la canela si la usáis. Batid todo muy bien, hasta conseguir una masa uniforme.

Yo he usado un molde ajustable de 16 cm, porque quería que saliera más alta, pero eso os lo dejo a vuestra elección.

Engrasad el molde y ponedle un poco de harina.

Volcad la masa sobre el mode engrasado, y decorad con las láminas de manzana y las nueces.

Hornead a 180ºC durante 50 minutos o una hora. Si usáis un molde más grande, la tarta será más baja y necesitará menos tiempo para hornearse. Id probando con un palillo si está lista.

Dejad que se temple un poco, abrillantad con la mermelada que hayáis elegido y dejadla enfriar.

Ahora mismo, sobre la marcha, me estoy dando cuenta que esta tarta, un poco tibia y con un helado de vainilla debe estar incluso mejor. ¡Adiós dieta!






sábado, 20 de septiembre de 2014

Tarta de galletas y natillas

Lo había intentado muchas veces, y siempre se me desmoronaba. Estaban muy ricas, pero con un aspecto infame. Y por fin he conseguido que se mantenga en pie esta tarta de galletas y natillas. Y además las galletas Digestive con soja y naranja le da un toquecito estupendo a naranja. Ésta ya va a convertirse en un clásico de casa.




Ingredientes para 4 ó 6 personas



Medio litro de leche entera
1 sobre de preparado de natillas
75 gr de azúcar
3 huevos
1 cucharada de Maizena
1 pizca de vainilla en polvo
Galletas Digestive con soja y naranja
Fideos de chocolate para decorar
Molde desmontable (en mi caso de 18 cm)



Colocad en la Thermomix todos los ingredientes (sin las galletas ni los fideos, claro) y programad 5 minutos a 90ºC, velocidad 2.

Cuando pase el tiempo la mezcla debe estar un poco espesa, para que la tarta se mantenga en pie.

Colocad una primera capa de galletas. No hace falta remojarlas en leche. Cubrid con una capa de natillas, y seguid alternando natillas y galletas hasta conseguir la altura deseada.

Para que quede más bonita, yo creo que es mejor usar un molde pequeño, y poner varias capas. Yo me he comprado un aro ajustable y me está resultado muy cómodo.

Como la masa se espesa enseguida, yo mientras coloco las galletas, vuelvo a poner la crema en la Thermomix, a velocidad 2. Así me ha resultado mucho más fácil.

Dejad enfriar 4 ó 5 horas. Mejor si es una noche entera.

Cuando vayáis a servirla, cubridla con los fideos de chocolate y desmoldadla con mucho cuidado.

No me explico cómo es posible que no me hubiera salido bien hasta ahora, con lo fácil que ha resultado.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Mejillones a la normanda

Llevo mucho sin escribir nada, pero entre el trabajo, las vacaciones, y que parece que he perdido el toque culinario, no he tenido mucho que contar. Acabamos de volver de unas vacaciones por el Norte de Francia, y como siempre que viajo, intento probar cosas nuevas: para mí es una parte importante de mi forma de entender el turismo. En Francia, además de hartarme de cruasanes, hemos probado los 'Moules et frites' que no son más que unos mejillones a la normanda con patatas fritas. Sí, a mí también me choca esa combinación, pero es lo más habitual allí, así que nos hemos mimetizado con el ambiente y nos hemos hinchado de patatas fritas también. Os traigo la receta de los mejillones, las patatas ya las ponéis vosotros, que yo las he acabado aborreciendo. He visto que en algunos sitios a la salsa les añaden algo de nata. Yo los he preparado tal y como los he probado allí, sin nata.





Ingredientes para 4 personas

1 Kg de mejillones
1 cucharada de mantequilla
1 cebolleta o cebolla pequeña
200 ml de vino blanco (yo he usado Barbadillo)
Cebollino para decorar





En una olla amplia calentad suavemente la mantequilla y añadid la cebolleta o cebolla picada muy fina. Rehogad un par de minutos.

Limpiad muy bien los mejillones de barbas, y raspad las cáscaras.

Añadidlos a la olla con la cebolla rehogada y el vino blanco, y cubridla con una tapadera.

Hervid todo junto dos o tres minutos. Comprobaréis que se abren enseguida. Si los dejáis más tiempo se quedan muy secos, así que no os paséis.

Y ya está listo. Sólo queda espolvoreadlo con cebollino picado y a comer.

En Normandía los sirven con patatas fritas y unas sidras estupendas, de alguna de la infinidad de variedades de manzanas que crecen por allí. Un plato sencillísimo y muy rico.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Conejo con tomate

Aquí os traigo esta receta para chuparse los dedos... ¡literalmente! Me encanta el conejo al ajillo, con salsa de almendras y con tomate, y ésa es la receta que he hecho, para poder meterme en el cuerpo un buen pellizco de pan... o una barra entera.



Ingredientes

1 conejo troceado
2 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla
2 Hojas de laurel
600g tomate triturado
1 ramita de romero
Aceite
Sal
Pimienta








Si podemos, pedimos el conejo troceado en la carnicería, y si tenéis algo de mano con el cuchillo, lo troceamos nosotros mismos.

Lo salpimentamos y dejamos reservado mientras se calienta el aceite.

En una cacerola o sartén con fondo ponemos los dos dientes de ajo y echamos aceite, para sellar los trozos de conejo en el aceite bien caliente. Lo sacamos, vamos apartando a una fuente y reservamos.

En la misma sartén añadimos los pimientos rojo y verde y la cebolla y dejamos que se poche y quede blandito.

Cuando lo tengamos, añadimos el tomate, que puede ser natural o de bote. Yo puse la mitad de cada y salió delicioso. Añadimos una cucharada de azúcar, para quitar la acidez del tomate, las dos hojas de laurel y una pizca de romero para que le dé un poco de sabor.

Sofreimos todo junto hasta reducir la salsa a la consistencia que deseemos.

Añadimos el conejo que teníamos reservado y cocinamos a fuego medio unos 15 minutos, hasta que quede hecho y no se nos pase mucho.

¡¡¡A comer!!! Y sobre todo a mojar.





domingo, 10 de agosto de 2014

Secreto a la sal

No, no estoy de vacaciones. Y sí, seguimos comiendo todos los días. Pero estoy teniendo poco tiempo para escribir entradas y para pensar en nuevas comidas.  Y más aún cosas fáciles, que en verano hay que buscar tiempo para disfrutar un poco. Esta semana me he peleado mucho con los niños por el 'asunto comidas'. Pero hoy hemos firmado la paz, aunque sea por un día. Almuerzo en un chiringuito: sardinas, boquerones, y rosada... no se puede ser más malagueño, a cambio de que por la noche yo les pusiera alguna carne. Y he recurrido a hacer un secreto de cerdo a la sal, que no puede ser más fácil. Para que no se me quede muy seco, tras cocinarlo, lo he cubierto de aceite de oliva virgen extra. Espero poder recurrir a él alguno de estos días de agobio pre-vacacional, y solucionar alguna cena, o algún bocadillo playero.



Ingredientes

1 Kg de secreto de cerdo
2 kg de sal gorda de hornear
1 clara de huevo
Ajo granulado
Romero
Aceite de oliva virgen extra para cubrir el secreto
Unos dientes de ajo y unas pimientas para aromatizar el aceite




Cubrid una fuente de horno con papel de aluminio y colocad la tercera parte de la sal como fondo.

Mezclad el resto de la sal, junto con un poco de ajo granulado y romero (con moderación, que es un sabor muy intenso), y la clara de un huevo.

Colocad el secreto de cerdo (mejor ibérico, pero éste no lo era y ha quedado estupendo) sobre la cama de sal, y cubridlo totalmente con la mezcla de sal y especias, que forma que quede bien compacto.

Se pueden pulverizar con un poco de agua también. Compactará la sal y será más fácil después sacar la carne limpiamente.

Hornead durante 1 hora a 180ºC. Veréis que la sal se abre un poco y toma un color un poco tostado.

Retirad la carne de la sal y dejadla enfriar. La podéis comer así directamente, o esperad unas horas, o bien  conservarla en un recipiente bien cubierto de buen aceite. Yo lo he aromatizado con ajos y pimientas, pero podéis añadir lo que más os guste (laurel, guindillas, otras hierbas, pimentón...).

Hoy la he servido tibia, con un poco del aceite. Pero suele gustar mucho con mayonesa. Y se me está ocurriendo que mañana la voy a acompañar con unas patatas hervidas y mojo picón.

lunes, 21 de julio de 2014

Flan a la naranja

En mi casa se han hecho flanes caseros toda la vida. Recuerdo que todas las semanas mi madre hacía unos flanes de chocolate que hasta repartía con alguna vecina con niños golosos. Normalmente hacía los típicos de vainilla. Más tarde comenzó a hacer los de huevo, y eso ya ha sido un 'no parar'. ¡No hay celebración en la que mi madre no intente colocar un flan! No me explico cómo yo he tardado tanto en hacerlos. Mi madre siempre los hace con azúcar quemada casera, y con leche entera. Y yo para variar un poco, le he añadido un toque de naranja y leche condensada. Vamos al lío.


Ingredientes


1 vaso de leche condensada desnatada
2 vasos de leche semidesnatada
4 huevos
Peladuras de una naranja sin nada 'blanco'
Un pizca de vainilla en polvo
Zumo de media naranja
3 cucharadas de azúcar





En primer lugar vamos a hacer el caramelo. Si sois comodones, podéis usar el que se compra hecho, pero es que para mi gusto amarga demasiado. Así me gusta el caramelo más 'rubio', y tampoco tiene misterio hacerlo.

En una sartén vieja colocar el azúcar con el zumo de naranja y calentar a fuego medio, sin parar de darle vueltas con una cuchara, durante unos 7 u 9 minutos. Iréis viendo cómo va cambiando de color, se va tostando y ya espesando. Primero le veréis una espuma blanca, y luego cuando ya desaperecen las pompas, cambia de color y está casi listo. Yo lo dejo un poco anaranjado, porque marrón oscuro amarga. Sí, yo era de esas que le quitaba la parte oscura a los flanes, así que ahora que los hago preparo el caramelo a mi gusto.

Con mucho cuidado, cuando ya tenga el punto adecuado, echad el caramelo sobre el molde del flan que vayáis a usar. Aunque no lo parezca, el caramelo quema muchísimo, ni se os ocurra meter el dedo para probarlo.

Para limpiar la sartén sólo tenéis que dejarla un buen rato en agua, el azúcar se disolverá y quedará perfecta.

En un cazo colocad la leche semidesnatada, con las pieles de naranja y la vainilla en polvo. Calentad unos 10 minutos a fuego muy suave, para que la leche tome algo del sabor de la naranja, y dejad enfriar.

En un bol amplio batid los huevos, añadid la leche condensada y la leche bien colada. Mezclad bien, a mano, sin la batidora.

Toda esta mezcla se vuelca sobre el molde del flan y se cuece al baño María en el horno durante 1 hora, a 160ºC. Antes de retirarlo del horno, comprobad que está cuajado, y dejadlo enfriar totalmente antes de meterlo en el frigorífico. Es mejor si lo desmoldáis al día siguiente, no sea que al final os comáis una natillas desparramadas.

¡Qué rico, fresquito! Si lo queréis más clásico, podéis eliminar la naranja y os queda un flan de huevo de toda la vida.


martes, 15 de julio de 2014

Ajoblanco

Aquí os dejo una receta que me trae muy buenos recuerdos de los veranos que pasábamos en el pueblo. Todos los niños después de tantas carreras, llegábamos a tomarnos nuestro ajoblanco fresquito y sentíamos ese sabor a Axarquía que nos recorría el cuerpo. Yo la hago con harina de habas. Por supuesto pero hay mil versiones de esta receta.




Ingredientes

1,5 litro de agua fría
2,5 cucharadas soperas de harina de habas
2 cucharadas soperas de sal
2 dientes de ajo
1 vaso de aceite de girasol (unos 25 cl)
Vinagre
Uvas
Miga de pan duro (algo así como un bollo pequeño)








En el vaso de la batidora ponemos los ajos, la miga de pan, el aceite, las 2 cucharadas y media de harina de habas y batimos todo hasta conseguir una pasta homogénea, como una especie de mayonesa.

Añadimos un poco de agua fría y seguimos batiendo. En ese momento se pondrá totalmente blanco.

Lo pasamos a un bol profundo donde lo vayamos a dejar en la nevera después y seguimos batiendo y añadiendo el resto del agua.

Añadimos las 2 cucharadas de sal y el vinagre. Yo calculo el vinagre a ojo, como unos 8 o 10 segundos de vinagre sobre el recipiente. Pero bueno, se puede rectificar y darle el famoso "puntito de la Axarquia", solo es cuestión de paladares. Os recomiendo que lo vayáis probando para dejarlo a vuestro gusto.

Cuando lo tengamos terminado, lavamos unas uvas y las añadimos al recipiente.

Hay que tomarlo muy fresquito. En verano es una delicia llegar de la playa o la piscina y antes de comer tomarse un vasito.

¡¡¡ A beber !!!